El cambio climático representa una triple amenaza para el océano

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El océano es el mayor ecosistema de la Tierra. Cubre el 70% del planeta y ha absorbido aproximadamente el 90% del calor atmosférico generado por las emisiones de GEI y el 30% de las emisiones de carbono, lo que ha amortiguado el calentamiento global. Ahora bien, esta capacidad para amortiguar los impactos del cambio climático está al límite por tres motivos:

1. Hoy el océano es más cálido que nunca desde que los humanos empezaron a registrar los datos del clima en la década de 1880. En enero de 2018, los científicos informaron que el océano se calienta un 40% más rápido de lo previsto cinco años antes. 

2. El océano tiene menos oxígeno. En efecto, el agua más caliente contiene menos oxígeno que el agua más fría. Las mediciones directas muestran que la cantidad de oxígeno en el océano global ha disminuido en torno a un 2% en los últimos 50 años.

3. El océano es más ácido porque la creciente absorción de dióxido de carbono de la atmósfera cambia la química del océano y disminuye su pH.

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El agua más caliente, la disminución del oxígeno y la acidificación del agua tienen consecuencias muy significativas sobre el océano:

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DESHIELO POLAR

El grosor del hielo del océano Ártico ha disminuido significativamente desde los años sesenta. Para los dos hemisferios, se prevé que el hielo marino disminuya a lo largo del siglo XXI, y puede que en el verano de 2030 no haya hielo en el océano Ártico.

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SUBIDA DEL NIVEL DEL MAR

La temperatura global influye en el volumen de agua y hielo y, por tanto, en el nivel del mar, lo que a su vez afecta a los hábitats y ecosistemas costeros. El nivel del mar ha subido durante el siglo XX y se espera que aumente entre 0,5 y 1,4 m para el año 2100. Este aumento puede significar el fin de algunas naciones insulares e impactos sobre las poblaciones costeras.

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CLIMA EXTREMO

Los huracanes y otras tormentas tropicales obtienen su energía del agua cálida del océano. A medida que la capa superior del océano se calienta, los huracanes y otras tormentas tropicales se hacen más fuertes, con vientos más rápidos y lluvias más intensas.

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AMENAZA PARA LOS CORALES Y LOS ORGANISMOS QUE FORMAN CAPARAZÓN

El aumento de la acidez del agua del mar dificulta a los corales la formación de sus esqueletos y, a los mariscos, la de los caparazones que necesitan para protegerse. A partir del año 2050, los corales serán cada vez más raros debido a la acidificación oceánica.

¿A quién afecta el cambio climático?

El cambio climático en el océano es una realidad que ya tiene un impacto significativo sobre los humanos y los ecosistemas:

Sobre la flora y la fauna

Sobre nosotros mismos

El Acuerdo de París es un tratado internacional legalmente vinculante sobre el cambio climático adoptado por 196 países, que entró en vigor en el año 2016. Su objetivo es limitar el calentamiento global por debajo de los 2 ºC y preferiblemente no sobrepasar 1,5 ºC respecto a la época preindustrial (1850-1900). Para lograr este objetivo, urge que los países reduzcan las emisiones de GEI para conseguir un planeta neutral climáticamente a mitad de este siglo. Por primera vez, un acuerdo vinculante reúne a todos los países en una causa común con objetivos ambiciosos para combatir el cambio climático y adaptarse a sus impactos.

El océano como parte de la solución al cambio climático

El océano es una parte integral del sistema climático de la Tierra y contribuye a mitigar el cambio climático y a adaptarse a este. Es necesario gestionarlo de acuerdo con un enfoque basado en ecosistemas sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades. Esto coincide con los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y también es uno de los objetivos de la Década de la Ciencia Oceánica para el Desarrollo Sostenible (2021-2030). Un océano sano tiene potencial para reducir las emisiones de GEI, lo que es del todo necesario si en el año 2050 queremos alcanzar el Acuerdo climático de París.

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Construir resiliencia con las áreas marinas protegidas (AMP)

Las AMP pueden recuperar la salud del océano preservando la integridad del hábitat: mejoran la resiliencia de los ecosistemas, ayudan a la productividad de la pesca, protegen la biodiversidad y salvaguardan tradiciones culturales únicas históricamente vinculadas al mar. Además, las AMP son excelentes para el control del cambio climático y pueden servir como enlace con la comunidad científica para anticipar pasos para una adaptación más efectiva al calentamiento global.

Actualmente, las AMP con protección total o alta sólo cubren el 2,6% del océano mundial. Proteger al menos el 30% del océano por medio de AMP sería ideal para cumplir una amplia gama de objetivos económicos y ambientales. A pesar de su potencial papel clave para mitigar el cambio climático y adaptarse a este, la mayoría de las AMP existentes no tienen suficientes recursos humanos ni económicos para implementar adecuadamente medidas de conservación y gestión. Es fundamental aumentar el compromiso político para impulsar la gobernanza de las AMP y los recursos de que pueden disponer y hacer frente al cambio climático.

Impacto del cambio climático sobre la flora y fauna

CAMBIOS EN LA DISTRIBUCIÓN DE LAS ESPECIES

El aumento de la temperatura ya ha determinado cambios en la distribución de muchas especies en todo el mundo. Los cambios de distribución más frecuentes se producen en el gradiente vertical (profundidad) y latitudinal.

ÍNDICES MÁS ALTOS DE EXTINCIÓN DE LAS ESPECIES

Muchos organismos de todo el mundo pierden hábitats adecuados debido al aumento del nivel del mar, climas más extremos y el calentamiento, mientras que otros se ven cada vez más afectados por enfermedades y parásitos. Hacia el año 2070, un tercio de las especies animales y vegetales del planeta estaría en peligro de extinción debido al cambio climático, al menos localmente.

CAMBIOS EN LOS PATRONES DE REPRODUCCIÓN

Normalmente, la Posidonia oceanica florece en otoño, mientras que sus frutos alcanzan el desarrollo completo en primavera. Pero experimentos recientes han demostrado que una ola de calor simulada induce la floración de la planta. Las olas de calor son cada vez más frecuentes en el Mediterráneo y sus impactos sobre la biología reproductiva de los organismos marinos todavía no se conocen completamente.

PROPAGACIÓN DE ESPECIES INVASORAS

Las temperaturas más altas favorecen la propagación de especies invasoras de origen tropical en latitudes superiores, lo que tiene efectos negativos sobre las especies residentes y la biodiversidad autóctona.

Impacto del cambio climático sobre nosotros mismos

Los océanos y hábitats costeros son un auténtico tesoro. Todos los días nos proporcionan una serie de importantes servicios ecosistémicos, como la moderación de fenómenos meteorológicos extremos, la producción de marisco y pescado, la salud, el turismo y otros beneficios que tienen que ver con la estética, el ocio, la cultura y el espíritu:

BARRERAS NATURALES

Los ecosistemas son la primera línea de defensa de las comunidades costeras: reducen el impacto de las tormentas, la erosión de la costa y las inundaciones. ¡Bosques de manglares, marismas, praderas marinas, ecosistemas dunares, humedales y zonas húmedas litorales son mejores que las infraestructuras de defensa artificiales!

PESCA

Según cual sea la evolución de las emisiones de GEI, el potencial máximo de captura podría disminuir entre un 2,8-12,1% en el año 2050. El impacto será mucho mayor en algunas regiones concretas y la población con los mayores niveles de pobreza (especialmente los pescadores a pequeña escala y los piscicultores de los países en desarrollo) son los más vulnerables al cambio climático.

LOS ARRECIFES DE CORAL

Con 1,5 °C de calentamiento global por encima de los niveles preindustriales, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) predice una pérdida del 70% al 90% de los arrecifes coralinos del mundo. Con un aumento de 2 °C, las cifras se elevan hasta el 99%. La pérdida de los arrecifes de coral tendrá un impacto negativo sobre la biodiversidad y la productividad de los océanos y también sobre el turismo.

TURISMO

El océano permite hacer submarinismo, inmersiones ligeras (snorkeling), excursiones en barco, pescar, remar en kayak, relajarse y otras actividades recreativas que atraen a turistas de todo el mundo a las zonas costeras. El cambio climático supone una amenaza potencialmente catastrófica para todas estas actividades. Por poner sólo un ejemplo de su dimensión, la Gran Barrera de Coral sostiene una industria turística de 6.000 millones de dólares y 64.000 puestos de trabajo que dependen de un arrecife coralino sano. Los viajes y el turismo, incluidos los impactos indirectos e inducidos, generan de media alrededor del 15% del PIB de los países mediterráneos. El aumento del número de días de calor extremo puede afectar gravemente a este sector.